Plan de muestreo y programa de monitoreo - cómo diseñarlo
El error más frecuente en el monitoreo es empezar por las mediciones y no por el plan. Sin embargo, es el plan el que decide si los datos serán representativos, comparables y útiles - o si le quedará un montón de lecturas de las que es difícil deducir nada. Antes de salir al campo, conviene responder a unas cuantas preguntas.
Para qué medimos - el objetivo
Todo empieza por el objetivo: evaluar el estado, detectar cambios, controlar un vertido, responder a un suceso, investigación científica. El objetivo decide todo lo demás - el monitoreo de tendencias exige unos puntos y una frecuencia distintos de los de una alerta temprana.
Dónde - los puntos de medición
- Representatividad - el punto ha de reflejar lo que quiere evaluar (la corriente, no un remanso; un tramo típico, no una excepción).
- Constancia - las mismas estaciones, descritas de forma inequívoca, para poder comparar los resultados en el tiempo.
- Lógica de la disposición - p. ej. aguas arriba y aguas abajo de una fuente potencial, en los afluentes y en la salida de un lago.
Cuándo y con qué frecuencia
- La frecuencia se ajusta al objetivo y a la dinámica del fenómeno: una tendencia - con menos frecuencia, pero de forma prolongada; los eventos (afloramientos, crecidas) - de forma más densa, en los periodos de riesgo.
- La estacionalidad - muchos indicadores tienen ritmo anual; el plan debe abarcar los momentos adecuados.
- Una hora fija dentro del día allí donde importa el ritmo diario (p. ej. el oxígeno).
Qué medimos - el alcance de los indicadores
Elija los indicadores según el objetivo - desde los básicos de campo (oxígeno, pH, conductividad, temperatura) hasta los biológicos y de laboratorio (nutrientes, sustancias prioritarias). Suele ayudar la lógica de los elementos de la evaluación del estado.
Recursos y viabilidad
El mejor plan es el que se puede llevar a cabo: un número realista de puntos, equipo, personas y tiempo. Es mejor menos estaciones mantenidas con constancia que un plan ambicioso abandonado tras una temporada.
En la práctica
Conviene anotar el plan y mantenerlo junto con los datos. En LimnoLog la estructura del proyecto (estaciones, campañas, parámetros) refleja su plan, y el planificador de muestreos ayuda a atenerse al calendario. Sobre cómo presentar después los resultados, tratamos en el artículo Informe de monitoreo.
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