El disco de Secchi - cómo medir la transparencia del agua

Guía de métodos · 11 de junio de 2026

Hay algo cautivador en la más sencilla de las mediciones. Un disco blanco atado a una cuerda, la lámina tranquila de un lago al amanecer, alguien asomado por la borda de la barca con la mirada fija en el agua - y ya está. Sin electrónica, sin calibración. Y, aun así, ese gesto único, repetido desde 1865, construye algunas de las series de datos más largas y valiosas sobre el estado de nuestras aguas.

Lo hacen estudiantes en prácticas de campo, vecinos que cuidan su lago, grupos científicos, ecólogos y voluntarios de programas de ciencia ciudadana. A menudo son ellos - las personas que vuelven con regularidad a la misma agua - los primeros en notar que algo cambia: que el agua «florece» antes que antaño, que se enturbia más tras las lluvias. La medición con el disco de Secchi convierte esa atención en un número comparable - en el tiempo, entre masas de agua, entre personas. Es un buen trabajo, con sentido, al alcance de literalmente cualquiera.

Qué es en realidad esta medición

El disco de Secchi mide la transparencia del agua - la profundidad a la que el disco blanco desaparece de la vista. Cuanto más hondo se ve el disco, más limpia está el agua.

Es un indicador sencillo, pero sorprendentemente rico: la transparencia baja por tres cosas a la vez - las algas (fitoplancton), el material en suspensión (partículas de suelo, sedimento) y la materia orgánica disuelta que da color al agua. Por eso la profundidad de Secchi es una de las señales clásicas del estado trófico de un lago, es decir, de lo «fértil» que es y de lo propenso que resulta a los afloramientos.

Qué se necesita

  • Un disco de Secchi - un disco circular de unos 20-30 cm de diámetro. En estudios de lagos suele ser blanco y negro (cuatro cuartos alternos, mejor contraste); en la versión oceanográfica a veces es todo blanco.
  • Una cuerda con marcas cada 10 cm (o una cinta métrica unida a la cuerda) y un lastre para que el disco descienda en vertical.
  • Acceso a la columna de agua - barca, pantalán, pasarela. La medición se hace sobre un punto lo bastante hondo para que el disco desaparezca antes de tocar el fondo.

Cómo hacer la medición - paso a paso

  1. Elija un lugar fijo (el mismo en cada visita) y una hora próxima al mediodía (más o menos de 10:00 a 14:00), con el sol alto.
  2. Mida por el lado en sombra de la barca/pantalán y quítese las gafas de sol - reducen los reflejos, pero falsean la apreciación.
  3. Baje despacio el disco hasta que deje de verlo. Anote esa profundidad.
  4. Súbalo despacio hasta que vuelva a aparecer. Anote la segunda profundidad.
  5. El resultado = la media de esos dos valores, en metros (p. ej. 2,3 m).

Todo el encanto del método está en la repetibilidad: el mismo disco, el mismo lugar, la misma hora - y los resultados de hace años dialogan con los de hoy.

Qué significa el resultado

La profundidad de Secchi es una imagen orientativa de la fertilidad del agua. Los valores son indicativos y dependen del tipo de masa de agua, pero a grandes rasgos:

  • por encima de ~4 m - agua transparente, normalmente pobre en nutrientes (oligotrofia);
  • ~2-4 m - estado intermedio (mesotrofia);
  • por debajo de ~2 m - agua fértil, propensa a los afloramientos (eutrofia).

Una lectura aislada dice poco - el verdadero valor está en la tendencia. Una transparencia que cae año tras año, o unos «colapsos» primaverales cada vez más tempranos, son señales que solo se ven en una serie de mediciones.

Los errores más comunes

  • Hora y meteorología cambiantes - medir a pleno sol y al atardecer da dos números distintos. Ciña las condiciones.
  • Olas y rizado - con viento la lectura «se escapa». Mejor medir con la lámina en calma.
  • Distintos observadores - cada ojo ve algo distinto. Anote quién midió; en una serie larga viene bien.
  • Demasiado somero - si el disco toca el fondo antes de desaparecer, la medición no es válida (solo informa de que «se ve el fondo»).

Con qué frecuencia medir

En el periodo vegetativo (más o menos de primavera a otoño) es valioso un ritmo cada 1-2 semanas - así se captan los afloramientos y su retroceso. Fuera de temporada basta con menos frecuencia. Lo más importante es la regularidad y las mismas condiciones, no el número de mediciones.

Fuentes y ampliación

Conviene acudir a materiales de referencia sobre clasificación y monitoreo de las aguas, así como a la descripción del índice de estado trófico (TSI de Carlson), que relaciona la transparencia de Secchi con el contenido de clorofila y de fósforo. Eso permite situar las lecturas en un contexto más amplio.

Cómo facilitarse la tarea

La medición en sí es de una sencillez trivial - el valor solo crece cuando las lecturas se ordenan en una serie continua y ordenada. Y ahí es justo donde empiezan los problemas: papeles en la mochila, fotos de notas, hojas de cálculo que luego nadie une.

LimnoLog nació para quitarle esa parte de la cabeza:

  • anota la lectura en el teléfono directamente junto al agua - también sin cobertura (los datos suben a la nube cuando vuelve a tener señal);
  • cada medición va a una estación y una campaña, así «el mismo lugar, la misma hora» se cuida solo;
  • de la serie surge de inmediato un gráfico de tendencia - se ve si la transparencia sube o baja;
  • puede compartir los resultados con un enlace público (ideal para grupos y comunidades de lagos) o exportarlos a Excel.

Y como LimnoLog no solo entiende del disco de Secchi - con el mismo sistema registra el oxígeno, el pH, la temperatura o cualquier otro parámetro que siga en ese momento. Un único lugar para todo su trabajo de campo.

Los primeros usuarios disfrutan de acceso gratuito por ahora y conservan sus funciones de forma permanente. Si lleva sus propias mediciones - échele un vistazo y pruébelo.

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